Esty

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//Aquí dejo la historia de una chica que pasó por un mal momento y recurrió al suicidio, lo ibamos a publicar en el periodico de nuestro instituto, pero al final por problemas internos no se llevó a cabo, hay más fragmentos de "diarios" como este, bulimias, tristezas..en fin, que este solo es uno entre un millón, eso si, es algo largo //
¿Nunca has pensado qué es lo que has hecho mal cuando lloras por algo? ¿Cuándo te sientes débil, cansado de vivir …? Yo si. Siempre había sido risueña, quizás mi sonrisa no siempre era sincera, pero jamás desaparecía … fueron unas navidades cuando creí que no podría seguir adelante, continuar con esa sonrisa en el rostro. Solo una frase, construida por dos palabras, cuando la oí creí sentir como me apuñalaban el corazón. -Es imposible- Salían de su boca, después de un año con el chico de mis sueños, me olvidaba, me apartaba … Tan solo cumplía los 16 años, y el rozaba los 30, quizás un amor que jamás debió nacer, pero que allí estaba, ahora en mis ojos, convirtiéndose en lagrimas. No quería separarme de el, hice lo imposible, pero no tenía en quien apoyarme, lo habíamos llevado en secreto durante todo el tiempo, besándonos en silencio cuando nadie miraba. Ahora, ¿qué iba ha hacer?, por las noches ya no oiría su voz al otro lado del teléfono diciéndome -Descansa, te quiero- ni lo leería en la pantalla de mi ordenador, viendo como esos emoticons con besos me sonreían. Nada. No quedaría nada más de todo lo que había pasado … los sueños que le habia contado, las canciones que le cantaba al oido para dormir, tan adulto … y tan niño. Pasé días sin comer, sin sonreír, solo llorando mientras leía nuestras antiguas conversaciones por el Messenger … ¿Acaso eso me lo iba a devolver? ¿Leer esas pocas letras echaría mi vida atrás? Imposible. Y de nuevo esa palabra retumbaba en mi cabeza, mientras que solo daba vueltas a una salida … Me dirigí con paso firme al cajón, y allí estaba, como había planeado, sabía que sería doloroso, pero no creí que pudiese serlo más que vivir sin él. Si, me corté las venas. Sentí un dolor insoportable mientras me mareaba, tumbada en mi cama, y le vi, estaba enfadado conmigo, pero al fin, podía volver a verle, y cerré los ojos, cansada por mis ilusiones. Al abrirlos no esperé ver semejante escena. Todo blanco, al principio pensé que estaba muerta pero … un pitido, y un llanto ahogado me devolvió a la realidad, no estaba muerta, sino en el hospital. Intente moverme, pero no lo conseguí. Me hallaba atada a la cama por las muñecas, y el solo roce de las ataduras en mis heridas me hizo soltar unas lagrimas. Miré a todos lados, buscando el sonido del llanto, me encontraba rodeada de maquinas, controlando cada latido de mi corazón, y no pude creer lo que vi. Allí estaba el, esperando fuera del cuarto, llorando … por mi. Intenté llamarle, pero mi propia voz me quemaba, aun asi … algo pareció llamar su atención y se giró mirándome a los ojos, y … de nuevo, me sentí viva. Se abalanzó sobre mi, pero no me besó, al contrario, una torta me hizo volver a entristecer. Me miró seriamente, aun con lagrimas en los ojos y adiviné lo mucho que había llorado, solo me bastó eso para saber que jamás querría volver a verle asi, desconsolado, triste. Lo peor fueron mis padres, parecían revivir con cada una de mis palabras, como sin creerse que pudiese ser real. Me salvé, pero no es tan fácil. Lloré esperanzas, y desesperanzas, se que duele, y cuanto, pero tambien se que jamás volvería ha hacerlo … fui una egoista al dejar que el suicidio fuese una salida, no pensé en él, no pensé en mis padres, ni en mis amigos, solo en mi, en la salida fácil. Esa frase cambió … ese -Es imposible- tuvo explicación … y ahora, espero tener un año más … siempre, con una sonrisa, aunque hay marcas que jamás podrán ser borradas, como la visión de la gente que quieres llorando, y fisicas … tener marcado ese egoismo en las venas, con suabes cortes.
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